Arándanos
Esta baya se considera uno de los antioxidantes más poderosos de la naturaleza. Contiene antocianinas, pigmentos que le dan su color oscuro y ayudan a reducir la inflamación.
Moras
Las moras contienen antocianinas, ácido elágico y vitamina C. Esta combinación de compuestos refuerza el sistema inmunitario, protege las células del daño y promueve la salud vascular.
Nueces
De todos los frutos secos, las nueces tienen los niveles más altos de polifenoles y vitamina E, antioxidantes que previenen la oxidación de las grasas en el cuerpo. También son una fuente de ácidos grasos omega-3, beneficiosos para el cerebro y el corazón.
Chocolate negro
El chocolate negro tiene un alto contenido de flavonoides, compuestos vegetales que mejoran la circulación sanguínea y ayudan a bajar la presión arterial. Cuanto mayor sea el porcentaje de cacao, mayor será la cantidad de antioxidantes. La mejor opción es el chocolate con un contenido de cacao de al menos el 70-85%.
Nueces pecanas
Las nueces pecanas son ricas en polifenoles, incluyendo ácido elágico, así como en flavonoides. Estas sustancias neutralizan los radicales libres que dañan las células y ayudan a prevenir la acumulación de placa en los vasos sanguíneos.
Alcachofas
Las alcachofas contienen ácido clorogénico, quercetina y rutina, antioxidantes que favorecen los procesos naturales de limpieza del cuerpo.
Arándanos rojos
Los arándanos rojos son conocidos por su alto contenido en proantocianidinas, antioxidantes que impiden la entrada de bacterias en el tracto urinario. También contienen flavonoles y vitamina C, que favorecen el sistema inmunitario y la salud de los vasos sanguíneos.
Bayas de goji
El color brillante de las bayas de goji se debe a la presencia de zeaxantina y betacaroteno, antioxidantes que protegen los ojos y la piel de la radiación ultravioleta. También contienen vitamina C y polisacáridos con efectos que refuerzan el sistema inmunitario.
Frijoles
Los frijoles contienen ácidos fenólicos, flavonoides y manganeso, que tienen actividad antioxidante. Este producto ayuda a reducir el daño oxidativo celular, mantiene estables los niveles de azúcar en sangre y promueve la salud cardiovascular.
Té verde
Una de las bebidas antioxidantes más famosas. Gracias a las catequinas, en particular al galato de epigalocatequina (EGCG), el té verde reduce la inflamación, mejora el metabolismo y protege las neuronas.

