- Aunque no añadas azúcar al té, puede estar presente en tu dieta, pero bien disimulado.
Aquí es donde suele estar:
Cereales de desayuno y muesli.
El envase indica “fitness” o “cereal”, pero el azúcar está ahí como en un postre.
Yogures con rellenos.
En un frasco: al menos de 3 a 5 cucharadas de azúcar. Es mejor usar el natural y añadir fruta fresca.
Pan y panecillos.
Especialmente envasados: para que estén más suaves y se conserven durante más tiempo, se les añade glucosa o jarabe.
Salsas, kétchup, adobos.
Incluso el tomate puede contener entre un 20 y un 25 % de azúcar. Lee la composición: si las primeras palabras son “glucosa”, “fructosa” o “jarabe”, es una señal.
Zumos, refrescos, bebidas energéticas.
Una botella puede contener la ingesta diaria de azúcar.
Cómo evitar la trampa:
- Elige productos con ingredientes concisos y claros.

